"Lo vendió todo...y compró un pasaje eterno en un tren que nunca acababa de viajar."
En esencia "Cien años de soledad" nos narra la vida de un pequeño pueblo MACONDO y dentro de ello la forma de ser de su gente, en especial la de los Buendía Iguarán quienes eran parientes lejanos y por el temor de no tener un hijo con malformaciones no querían consumar su matrimonio a lo que Prudencio Aguilar le hecha en cara a José Arcadio Buendía y este lo mata tras una fuerte discusión, ante la persecución del espíritu de aquel hombre José Arcadio decide irse con su esposa y algunos otros a otro lugar y es ahí donde encuentran a Macondo, un lugar donde no había nada perturbador, todo era naturaleza y el único contacto con el mundo externo eran los gitanos que llegaban cada año con nuevos inventos como la brújula, el imán, la lupa, y el hielo, etc. José Arcadio Buendía, un amante del estudio muere loco atado a un árbol del patio en donde llovió flores por su deceso. Es después de ello que empieza la descendencia de sus hijos y la de los hijos de sus hijos, con lo que Macondo crece y comenzaron a casarse entre parientes. Aureliano lee los pergaminos de Melquiades, los cuales contenían la historia de la familia y la profecía, la cual decía que Macondo iba a ser arrojado por el viento y olvidado en la memoria de los hombres. Y es ahí donde la novela nos muestra cómo sus personajes estaban predestinados a estar solos como una característica de los Buendía y en conjunto con las tragedias y hechos fantásticos dieran cien años de soledad en siete generaciones.

